El mayor fabricante de material militar dice que la F-310 está a la vanguardia en su categoría. Grupos nórdicos intentaron usar la fragata para desacreditar al astillero español.
La empresa norteamericana Lockheed Martin, considerada como el mayor fabricante de material militar del mundo, acaba de avalar el potencial de la primera fragata construida en los astilleros de Navantia Ferrol para la Armada de Noruega, cuya calidad había sido cuestionada en el país nórdico.
La F-310, que fue entregada a la Marina de Noruega a principios de abril, acaba de superar con éxito unas pruebas de su sistema de combate, proporcionado por la compañía estadounidense y que únicamente portan los buques de seis Armadas, entre ellas las de EE. UU., Japón, España y Noruega.
Tras el ensayo, realizado el pasado día 12 en aguas nórdicas, Lockheed Martin asegura que, con la Fridtjof Nansen , y posteriormente con las otras cuatro fragatas que completarán la serie, la Marina noruega «dispondrá de un buque probado y primero en el mundo de su categoría».
En las pruebas del ejercicio de tiro, la F-310 -con su sistema de armas Aegis y el radar SPY-1F- detectó, siguió y derribó un blanco aéreo no tripulado con un misil Evolved Sea Sparrow (ESSM). Además de verificar el funcionamiento de la fragata, la compañía americana alaba la capacidad del astillero español. Los buques para Noruega «representan otro gran éxito del trabajo en equipo y la cooperación industrial entre Navantia, uno de los grandes astilleros del mundo, y con amplia experiencia en este tipo de barcos, y Lockheed Martin».
Pintura
En las últimas semanas, la primera fragata noruega fue usada por algunos medios de comunicación noruegos como objeto de una campaña para desacreditar al astillero español. Algunas informaciones apuntaban a que la F-310 tenía problemas con la pintura y se estaba oxidando. Otras iban más allá al asegurar que la Marina del país incluso se estaba planteando rescindir el contrato con Navantia.
La Norwegian Defence Logistic Organisation -organismo que contrató las fragatas- negó tal extremo y ni siquiera entró a valorar los supuestos problemas de pintura, aunque admitió «opiniones diferentes» en el desarrollo de la obra.
De hecho, el trasfondo del problema surgido entre la Defensa nórdica y el astillero español se encuentra en el sobrecoste en la construcción del primer buque. Navantia reclama a su cliente que le pague 19 millones de euros más de lo previsto por la Fridtjof Nansen, ya que asegura que los oficiales nórdicos han ido exigiendo infinidad de pequeñas mejoras durante la fabricación del buque que han disparado el presupuesto.
La Armada nórdica se niega a admitir este sobrecoste. «Declinamos el ajuste de Navantia con una referencia al contrato, que es claro tanto en cuanto al coste como a la calidad», concluye.
Por B. Couce
17/09/06
LA VOZ DE GALICIA










