En el astillero Tandanor se presentó la primera barcaza construida por sus trabajadores. Según el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, el gran número de asistentes demostró “cómo con este apoyo de voluntades, se fortalece las decisiones y sirven para realizar un proyecto productivo”. Además, señaló que para el Gobierno, “estos actos son la ratificación de las decisiones adoptadas y en curso que reconstruyen el país; sirven para el crecimiento económico con empleo”.
Acompañado por el ministro porteño de la Producción, Enrique Rodríguez y el presidente de la Federación de Industrias Navales Argentinas (Fina), el funcionario aseguró que la actividad del sector está lentamente “saliendo de ese infierno en el que estaba”.
Por su parte, el presidente de Tandanor, Claudio González, expresó su agradecimiento a los trabajadores por su sacrificio, “ya que pasaron varios meses sin cobrar y sin embargo apostaron al proyecto”. Con esperanzas puestas en los próximos planes, afirmó: “estamos cambiando nuestra historia futura con el firme objetivo de poner en pie a Tandanor, un astillero en plena actividad y con personal propio”.
A su vez, expresó que cree en la posibilidad de “unión entre empresas con el Estado en forma ordenada y con fines productivos”.
La barcaza Care I, construida en el astillero por encargo de Compañía Argentina de Remolcadores de Empuje SA (Caresa) perteneciente al grupo Maruba SA, tiene 78,42 metros de eslora, una manga 23,60 metros; un puntal de 4,95 metros; un calado 4,14 metros y 160 enchufes para refrigerados. Fue calificada por el American Bureau of Shipping como apta para la navegación oceánica, con una carga de 320 contenedores, ubicados en cuatro niveles sobre cubierta.
Parte de una política
A su turno, el titular de la Fina dijo que desde la provincia de Buenos Aires hasta Santa Cruz, Chubut y Corrientes, la reactivación de la industria es un hecho. “Botaduras y aperturas de plantas, son una demostración de que en la Argentina se están produciendo los resultados de una política que el gobierno del presidente Kirchner viene implementando en materia industrial, y de la que este sector forma parte”.
El ejecutivo sostuvo que “las medidas tomadas para la capacitación, las decisiones en materia de financiamiento –como la señalada hace pocos días con relación al leasing naval-, las definiciones en materia impositiva especificas para el sector, las disposiciones que ordenaron el uso de la bandera nacional e inclusive el reordenamiento de la demanda de embarcaciones, apuntando a definir al buque usado como la excepción y no la regla, son el marco que ha permitido llevar adelante esta reactivación”.
“Se está terminando y comenzando un ciclo, porque lo que pasó en Tandanor es la síntesis de lo que también fue una política de Estado, perversa, errónea y que generó la ruptura del tejido social en la Argentina”, manifestó Horacio Martínez
Tandanor era una empresa virtualmente cerrada en 1999, abandonada a su suerte en una Argentina desindustrializada. Sin más apoyo que el proveniente del esfuerzo de sus propios trabajadores y de la Justicia Argentina que a través de sus representantes posibilitó la continuidad, hoy es un astillero en plena actividad, con balances positivos y 400 personas ocupadas como personal propio.
27/07/06
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