Un experto estatal dijo a los investigadores del caso, que el Jefe de Máquinas del buque portacontenedores que embistió el soporte de un puente en la Bahía de San Francisco evaluó erróneamente, se equivocó en la comunicación, o engañó deliberadamente al equipo de Guardacostas acerca de la cantidad de combustible pesado que se derramó como consecuencia de la colisión.
De acuerdo con un informe dado a conocer recientemente sobre la respuesta adoptada ante el derrame, el informe inicial del maquinista – que subestimó drásticamente la magnitud del derrame – se combinó con barreras de lenguaje entre los investigadores y la tripulación china, incluido el Jefe de Máquinas; la inexperiencia del primer Guardacostas que acudió a la escena; y la renuencia de los funcionarios federales a aceptar la estimación del experto estatal.
Las revelaciones arrojaron nuevas luces sobre la génesis de los errores de información sobre la escala del derrame.
Cerca de 11 horas pasaron entre la primera estimación del derrame, fijada en varios cientos de galones, y el momento en que el Servicio de Guardacostas informó a funcionarios locales y del estado de California que se trataba en realidad de cerca de 58.000 galones. El informe dado a conocer incluye una revisión de la cantidad derramada que fue ahora fijada en 53.500 galones.
El buque barrió con su costado el Puente San Francisco – Oakland Bay, el 7 de noviembre, abriendo un tajo en su casco por el que se derramó el fuel pesado, en lo que resultó el peor derrame en la bahía en casi dos décadas. Miles de aves murieron y más de una docena de playas debieron cerrarse.
El Servicio de Guardacostas ha dicho repetidamente que las demoras en obtener y transmitir la estimación precisa no estorbó sus acciones de respuesta, pero el reciente informe pone en duda tal afirmación.
Al respecto, el informe dice que “aun cuando no queda claro cuánto habría cambiado la primera respuesta de haberse conocido el volumen realmente derramado, ciertamente hubiere ayudado a alertar a los sectores interesados en el área de la Bahía de San Francisco haciéndoles ver que iba a ser una respuesta de gran escala”.
El Práctico del “Cosco Busan”, Capitán John Cota, informó a los Guardacostas poco después de la colisión - ocurrida a 08.30 - , que creía que se habían derramado unos 400 galones. El Jefe de Máquinas del buque – que no fue identificado – estimó el derrame en alrededor de 146 galones.
Para las 16, un especialista estatal en prevención de derrames, Roy Mathur, calculó el derrame en 58.000 galones, poco después de abordar el mercante. Aplicando una fórmula para determinar el volumen del derrame, lo calculó en unos 20 minutos. Y se mostró incrédulo de que el Jefe de Máquinas no supiera cómo hacer el cálculo.
Mathur, quien se desempeñó en el pasado como Jefe de Máquinas de grandes buques, cree “que cualquier jefe de máquinas competente podría realizar el mismo cálculo y arribar a los 58.000 galones” y dijo “que en su percepción el Jefe de Máquinas conocía el cálculo antes de que llegara el primer equipo de investigación de contaminación de los Guardacostas.
Otro factor que demoró el proceso, fue el hecho de que el coordinador federal en la escena de la acción, un Capitán del Servicio de Guardacostas, se mostró renuente a aceptar la estimación del funcionario estatal, “sin verificarla ni validarla”, dice el informe.
El informe revela que la falta de experiencia de los Guardacostas y de otros responsables de la respuesta contribuyó a “fallar en la cuantificación precisa del combustible derramado”. El documento puntualiza que la disminución de incidentes de contaminación puede ser una de las razones por las que el personal carece de experiencia en tales situaciones, por lo que recomendó reforzar el adiestramiento.
(Fuentes: AP, Guardian unlimited; 29/01/08)
05/02/08
MARITIME NEWS
Traducción de NUESTROMAR










