Por decreto, la costa bonaerense tendrá más arena y menos cemento

Una medida polémica: no se podrá construir a menos de 250 metros de la linea del mar en toda la Provincia de Buenos Aires-  Lo firmó el gobernador Solá y busca regular los emprendimientos inmobiliarios.

Habrá que acostumbrarse a caminar por la arena. La Provincia estableció por decreto que las futuras urbanizaciones en la costa atlántica deberán ubicarse a más de 250 metros de la línea del mar.

Es una regulación que restringe la edificación sobre 800 km de franja costera: desde Punta Rasa —sur de la bahía de Samborombón— hasta Punta Alta, en el límite con Bahía Blanca. La disposición busca proteger la playa, los médanos y el recurso hídrico en 12 distritos bonaerenses que tienen litoral marítimo.

Los concesionarios de los balnearios sólo podrán edificar hasta un máximo de 200 metros cuadrados por cada km de playa y las instalaciones deberán ser de madera, elevadas del piso para permitir el desplazamiento de la arena. Para favorecer el acceso de los turistas a la lengua del agua, habrá que colocar pasarelas desmontables, a 1.000 metros de distancia una de otra. El paisaje no tendrá decenas de paradores, apilados en las playas céntricas de los balnearios de moda.

La medida no afecta las instalaciones, complejos hoteleros o viviendas ya establecidas en la zona. La reglamentación intenta "un uso racional del espacio cercano al mar".

El decreto firmado por Felipe Solá está en línea con reclamos de entidades ambientalistas y vecinos de algunos centros turísticos que piden poner freno al avance de los emprendimientos inmobiliarios. Las protestas más recientes fueron en Cariló y Mar de las Pampas, donde los lotes a metros de la costa se cotizan a más de 50 mil dólares. Y aun así, son bienes escasos y muy demandados.

Pero a partir de esta norma —a la que tuvo acceso Clarín— los próximos loteos en zonas turísticas tendrán severas restricciones. Para ampliar las áreas urbanas existentes los municipios tendrán límites: un 20% como máximo de lo actualmente urbanizado y podrán vivir no más de 60 personas por hectárea. Empresas interesadas en levantar torres y edificios, abstenerse. Tampoco tendrá Buenos Aires playas privadas: los barrios cerrados y clubes de campo no estarán permitidos.

Además, los terrenos ubicados en el límite de 250 metros del mar, serán de más de 1.500 metros cuadrados. Si la superficie tiene hasta 1.200 metros cuadrados, estará 50 metros más lejos de las olas. Los loteos requerirán agua potable y cloacas.

El ministro de Obras y Servicios Públicos de la Provincia, Eduardo Sícaro, explicó que "todos los intendentes asumieron el compromiso de impulsar esta propuesta. Es una herramienta que permitirá un desarrollo ordenado del sector inmobiliario en la región turística".

Pero existen algunas discrepancias. El intendente de Pinamar, Blas Altieri, dijo que "con este decreto, Cariló no podrá crecer ni un metro más hacia los costados". No obstante, aclaró que está de acuerdo con el resto de los parámetros fijados.

Según Sícaro, además, la iniciativa respeta normas culturales de los argentinos: "Acá estamos acostumbrados a caminar libremente por las playas". Por eso, no se autorizará la construcción de hoteles con playas exclusivas como los que se levantan en las serenas costas de Brasil.

Por Fabián Debesa
LA PLATA. CORRESPONSAL

07/12/06
CLARIN

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