Representantes de los gobiernos nacional, porteño y bonaerense mostraron una posición unificada sobre los principales desafíos en el saneamiento de la cuenca. La charla con vecinos de la zona se produjo tras el anuncio oficial del proyecto de recuperación.
Los gobiernos nacional, porteño y bonaerense presentaron ayer una postura común frente a la crisis social y medioambiental de la Cuenca Matanza-Riachuelo, al participar de un encuentro con organizaciones sociales en el barrio porteño de La Boca.
La ministra de Medio Ambiente de la Nación, Romina Picolotti, su par porteño, Marcelo Vensentini, y la bonaerense, Silvia Suárez Arocena estuvieron en el Teatro Dante, frente a centenares de personas que viven en la zona, donde hablaron sobre los principales desafíos en la recuperación de la zona.
El encuentro se llevó a cabo a solo tres días de la primera audiencia en la que la Corte Suprema de Justicia se interiorizará sobre los planes oficiales para sanear la cuenca y asistir a los vecinos de la zona.
En el acto, también estuvo presente Donato Spaccavento, director del Hospital Argerich, centro de salud que atiende a la mayoría de los afectados por las enfermedades y dolencias derivadas de la contaminación.
La reunión fue la primera que se organiza con la presencia de los tres responsables de atender la problemática y quienes tendrá un principal rol en la autoridad conjunta que deberá resolver la crisis.
Los tres funcionarios destacaron el "momento histórico" de la Argentina y la posibilidad de que esa situación permita acelerar los trabajos de reparación social y ambiental y de conformar un único órgano de control y planeamiento.
Picolotti advirtió que el plan que el próximo martes presentarán ante la Corte Suprema "va a devolver la dignidad a la gente" que vive en la Cuenca y aclaró que la prioridad será "atender en forma inmediata a los sectores más vulnerables".
Asimismo, explicó los lineamientos centrales del programa y destacó que "lo jurídico ya no va a ser un obstáculo para la solución del problema", en referencia a los problemas de jurisdicción que enfrentaron anteriores administraciones nacionales y locales para enfrentar el problema.
También, advirtió que el proyecto de ley que se envió al Senado para dar cuerpo normativo a la creación de una autoridad unificada va a permitir quebrar la seguidilla de "fracasos" en la resolución de la problemática ambiental.
Finalmente, destacó la "voluntad política y respaldo" con el que cuenta para la tarea de parte del presidente Néstor Kirchner, visión que también fue compartida por Suárez Arocena y Vensentini.
El funcionario porteño, por su parte, destacó que "por primera vez se habla del Ricahuelo no como un problema exclusivamente del agua", sino como una cuestión "social" y vinculada a la "pobreza", tras lo cual comprometió el esfuerzo de la Ciudad en "buscar alternativas" para los residentes en la zona.
Por último, Suárez Arocena advirtió que "la única alternativa" que tiene la Argentina para dar una respuesta definitiva al punto de mayor contaminación será "encarar como se está encarando, en forma conjunta" la crisis y que sea "el gobierno nacional la máxima autoridad".
El Teatro Dante, ubicado en la Avenida Almirante Brown, fue colmado tanto por organizaciones sociales como vecinos -dos de los cuales también expusieron en el encuentro- de La Boca, Barracas, Avellaneda, Matanza, entre otros.
04/09/06
INFOBAE










