De acuerdo con una investigación, los declives de la cultura maya y la dinastía Tang están relacionados con las variaciones de los monzones de Asia entre los siglos VII y IX. Para los expertos, la sequía provocada por esos vientos perjudicaron las cosechas y generaron pobreza.
El declive de la civilización maya y de la dinastía Tang, una de las más importantes de la historia china, pudo deberse a los cambios en los monzones de Asia entre los siglos VII y IX de nuestra era. De acuerdo con un equipo de científicos dirigidos por Gerald Haug, del Centro de Investigaciones sobre la Tierra de la localidad alemana de Potsdam, la sequía provocada por los bruscos cambios en el régimen de lluvias podrían explicar las tensiones profundas que llevaron a la caída de ambas civilizaciones.
La teoría de los expertos fue elaborada a partir del análisis de sedimentos del lago Huguang Maar, en la costa sudoriental de China. Según Haug, las propiedades magnéticas y el contenido en titanio de esas muestras proporcionaron importantes datos sobre la fuerza que tomaron los monzones en Asia Oriental, que podrían haber perjudicado las cosechas y provocado un empobrecimiento generalizado.
Los investigadores constataron que en los últimos 16.000 años hubo tres períodos en los que el monzón fue fuerte y el clima en China, seco. Uno de esos períodos coincide con el declive de la decimotercera dinastía china, que reinó entre los años 618 y 907 y se extinguió en medio de una revuelta general.
Los científicos consideran, además, que las variaciones provocadas en el cinturón de lluvias tropicales podrían haber sido globales y explicarían, al menos parcialmente, el fin de la era clásica maya, que cayó bruscamente cuando se encontraba en pleno apogeo.
03/01/07
CLARIN





