Sólo la mitad con las pruebas adicionales aprobadas.
(Rawson) La tragedia ocurrida en octubre de 2006 con el naufragio del pesquero “Don Rosario G”
renovó el alerta sobre las condiciones de seguridad de la flota amarilla que opera en las costas chubutenses, y que arrastra un penoso historial de siniestros en esta década. Todos alzaron sus voces diciendo que ésta sería una bisagra que serviría para dotar a las embarcaciones de mayores condiciones de seguridad para la vida de los tripulantes, valiosas vidas que en varias decenas no han vuelto a puerto.
El año pasado la Prefectura Naval Argentina dictó la Disposición 008 2/07 que exigía pruebas adicionales de estabilidad a la flota menor y sería de obligatoriedad para los armadores de buques pesqueros comprendidos entre los 12 y 24 metros de eslora.
El plazo para dar cumplimiento con la exigencia comenzó el 5 de febrero de 2007 y terminaba con el último día de ese año, pero para ese entonces apenas un puñado de armadores había presentado la documentación en la Prefectura que no significaba una revisión completa del buque como se creía en un principio, sino que se trataba de cálculos adicionales que debían anexarse al manual de cargas.
El incumplimiento fue tal que el 1° de enero de este año no se podría haber permitido zarpar de puerto a casi el 80 por ciento de la flota amarilla. Primero se negó que la disposición sería prorrogada, pero la confirmación de la extensión del plazo no tardó en llegar y se aseguró que al 5 de marzo todas las embarcaciones debían cumplir con la normativa cuyo único objetivo es dotar de más seguridad a la navegación.
Así las cosas, la Disposición 008 2/07 celebró ya su primer año de vida, y también sobrepasó el plazo máximo para su cumplimiento. En Puerto Rawson, en este momento no hay ningún barco inhabilitado para salir a navegar, por consiguiente se podría inferir que la medida fue un éxito y todos superaron las pruebas adicionales de estabilidad, pero lamentablemente eso no es así.
Los 38 buques de la flota costera de Chubut presentaron la documentación en la sede central de la PNA, pero no todos tienen aprobadas las nuevas exigencias impuestas. Así lo reveló a P&P el prefecto principal Oscar Mainetti, jefe de la Prefectura Rawson, quien sostuvo que “la totalidad de la flota amarilla presentaron los papeles, pero sólo la mitad los tiene aprobados”.
La norma emitida por la autoridad naval no impide que la embarcación que no tiene aprobados los nuevos cálculos pueda salir a pescar, el requisito era que presentara los nuevos cálculos de estabilidad, y en cada caso en particular se les ha dado otro plazo adicional para su cumplimiento definitivo.
Con todo, la seguridad de los buques sigue estando fuera de las prioridades de algunos armadores, quienes en su momento presentaron fuerte oposición a que se avance en la “revisión extraordinaria” como aconsejaba la Comisión de Seguridad Marítima creada por el gobierno de Chubut. Las tragedias debieran dejar lecciones que permitan actuar a todos los involucrados en el sector para evitar que situaciones similares vuelvan a suceder, pero la flota amarilla parece no responder a ese apotegma.
14/04/08
PESCA & PUERTOS










