A 35 ascienden los trabajadores del sector salmonero muertos desde febrero de 2005 a la fecha. Una cifra alarmante que demanda urgencia en mejorar las condiciones de higiene y seguridad de un sector económico seriamente cuestionado por la alta infraccionalidad laboral, lo que se refleja en el aumento en la tasa de accidentabilidad.
(Ecoceanos News). La creciente subcontratación también es otro factor que influye, puesto que las empresas salmoneras externalizan las faenas de buceo de más alto riesgo.
La última víctima fatal fue identificada como Daniel Castro Vera, quien falleció el sábado 9 de diciembre, tras sufrir un accidente de buceo al interior del centro de cultivo Mapué, cercano a la Isla Tranqui, en Quellón, perteneciente a la empresa pesquera Invertec.
CADENA DE CONTRATACIÓN SALMONERA
El Inspector Comunal del Trabajo de Quellón, Rodrigo Morales, dijo a Ecoceanos News que “el buzo fallecido se desempeñaba como supervisor y al parecer era contratista en un centro de cultivo de la empresa Invertec”.
Morales aseguró que “la línea de contratos vincula a cuatro empresas con la mandante. Primera vez que nos encontramos con una línea de subcontratación tan extensa. Lo habitual es que las salmoneras contraten sus propios buzos y para algunas labores específicas, como cambio de redes loberas o remoción de mortalidad, establezcan una contratación de un tercero”.
Precisó que “las labores de buceo externalizadas son las que revisten más alto riesgo, y donde ocurre la mayor cantidad de accidentes”.
Con este sistema, los industriales del salmón buscan evadir responsabilidades ante posibles accidentes graves o fatales que ocurren en estas faenas. Al respecto, el Inspector del Trabajo dijo que “obviamente con la nueva ley [de subcontratación] esta situación está cambiando y las empresas están haciéndose cargo de esas labores. Esta ley va a provocar que haya más responsabilidad, que se ejerza esa responsabilidad y más control para que no ocurran situaciones como ésta”.
SANCIONES
El personero informó que se está por verificar si la víctima fatal era socio de la cuarta empresa contratista de la pesquera Invertec. Explicó que de ser así, aunque se detecte vulneración de normas contractuales, no se podrían aplicar sanciones, pero distinto es el caso frente a deficiencias en las condiciones de higiene y seguridad. “Invertec arriesga sanciones, al igual que toda la línea de contratistas”, indicó Rodrigo Morales.
Agregó que se investiga por qué el buzo siendo supervisor de la faena, se encontraba buceando al momento del accidente. Este y otros temas serán aclarados en los próximos días.
La Gobernación Marítima de Castro también inicio el sumario correspondiente. 'Se ha podido establecer preliminarmente que el occiso estaba efectuando un trabajo diferente al acreditado ante esta autoridad marítima', señaló a La Estrella de Chiloé el teniente Felipe Hernández, Jefe marítimo a cargo del procedimiento.
También, la Fiscalía Castro inició las diligencias investigativas para esclarecer el hecho.
Las precarias condiciones en las faenas de buceo en la salmonicultura alarmaron a la opinión pública nacional e internacional, luego que se comenzara a hacer un registro de las muertes de los trabajadores de esta industria, ocurridas a partir de 2005. El listado fue utilizado como parte del fundamento del Proyecto de Acuerdo, presentado por el diputado Fidel Espinoza, para realizar una revisión al sector salmonero en materia laboral y ambiental en el parlamento.
En la sesión especial de la Cámara de Diputados que aprobó la revisión salmonera, el Ministro del Trabajo, Osvaldo Andrade, afirmó que la actividad de buceo se realiza “con una tecnología heterogénea: falta de certificación de la calidad del aire y los equipos utilizados, carencia de competencias, ausencia de capacitación, además del diseño de balsas que llegan a una profundidad mayor a los veinte metros y la práctica del denominado ‘buceo yo-yo’, rutina de buceo en la que se multiplican las descompresiones. Todos estos aspectos, entre otros, explican los frecuentes accidentes disbáricos, imperceptibles y no denunciados por los trabajadores, con lamentable frecuencia de muertes”.
En este tema, el Gobierno esta conciente que frente a la alta infraccionalidad, se requiere de inyectar más recursos para mejorar e incrementar las fiscalizaciones.
El Inspector Comunal del Trabajo Quellón dijo que “hay que reconocer el déficit en materia de fiscalización que tenemos para estas labores. Por la disponibilidad para movernos dentro del territorio marítimo, las características propias tan específicas y especialistas de las labores de buceo, que obviamente implica tener una mayor capacitación interna del servicio. La hemos tenido, pero es insuficiente, porque muchas de ellas se ven en teoría, pero no en la parte práctica”.
19/12/06
AQUAHOY










