Barcos de Pescanova y de otras compañías buscan a los tres marineros desaparecidos. El resto de la tripulación, rescatada por otro barco, ya está en el puerto de Walvis Bay.
Los gallegos Luis Rodal Molanes y Juan Manuel Filgueiras Cordal, jefe de máquinas y primer oficial de máquinas del MF Díaz , se encuentran desaparecidos desde ayer, junto con el marinero local Thomas Singone, en aguas de Namibia, después del naufragio sufrido por el buque congelador propiedad de una filial de Pescanova (Novanam) en el país africano.
El barco, con una tripulación compuesta por otros 22 marineros (dos de ellos gallegos y que se encuentran a salvo en el puerto de Walvis Bay) y un inspector, se hundió cuando ya era remolcado de día por otro buque, tras haber sufrido de madrugada un incendio en la sala de propulsión. Los dos marineros gallegos podrían haber quedado atrapados en las llamas en la zona de trabajo.
El accidente se produjo a las cuatro de la madrugada hora Namibia (en torno a las dos y media hora española). Por causas que todavía se desconocen, según fuentes de Pescanova, se produjo un fuego en el cuarto de máquinas, que se extendió rápidamente por todo el habitáculo.
La tripulación en bloque trató de sofocar el incendio, pero tras varios intentos y dada la magnitud de las llamas, el capitán ordenó arriar las balsas salvavidas y abandonar la nave. Antes lanzó un mayday, al que acudieron otros cinco buques que faenaban en las proximidades. Los 22 tripulantes y el inspector fueron recogidos por el pesquero MFV Komukandi.
Debido a la confusión que se genero tras el incendio y en el posterior rescate en medio de la noche, los supervivientes ignoran si sus tres compañeros perecieron a bordo o en las agitadas aguas del océano Atlántico, o si han logrado salvarse y viajan a la deriva agarrados a algún elemento flotante. Los familiares de Rodal Molanes, de 35 años y natural de Cangas, mantienen precisamente la esperanza de que puedan ser localizados con vida, aunque sea a decenas de millas de la costa.
Varios buques de la empresa gallega y de otras compañías que operan en la enorme pesquería Namibia seguirán rastreando la zona milla a milla hasta el próximo domingo.
Desde este momento -y al margen de la situación particular de los dos marineros gallegos desaparecidos- el naufragio del MF Díaz será objeto de una investigación por parte de la compañía gallega. Además, los peritos del seguro y las autoridades marítimas africanas llevarán a cabo pesquisas paralelas para determinar los detalles del hundimiento.
Como el buque yace a 500 metros de profundidad, el informe tendrá que basarse casi por completo en los testimonios de los tripulantes que están sanos y salvos en el puerto del país africano. Éste que no es la base central de la flota de Pescanova, sino que ésta es el puerto de Lüderitz. El capitán, también gallego, tendrá que declarar, por lo que el regreso de éste y del primer oficial podría retrasarse.
El accidente se produjo coincidiendo con el cambio de turno en la embarcación
El incendio del MF Díaz se produjo coincidiendo con el cambio de turno en el barco, hacia las cuatro de la madrugada hora Namibia. El cocinero del pesquero explicó a la familia de Juan Manuel Filgueiras que éste estaba a la espera de recibir el relevo para bajar a cenar. Según señaló, debió de entretenerse con su compañero, de modo que, cuando se declaró el incendio, la tripulación perdió la pista de los dos marineros gallegos.
Éste fue el testimonio que ofreció el jefe de cocina a los familiares del oficial de máquinas, Juan Manuel Filgueiras Cordal, natural de Pontedeume, que en este momento está desaparecido junto con el jefe de máquinas, el cangués Luis Rodal.
Por otra parte, fuentes de la embajada española en Namibia explicaron ayer que, según los testimonios de los marineros que iban a bordo del MF Díaz , la magnitud del incendio no les dejó otra salida que abandonar el barco, a pesar de los diversos intentos que hicieron para tratar de sofocar las llamas. El pesquero, cuando era remolcado a puerto por otro buque, se hundió en aguas del Atlántico dejando una colosal nube de vapor, prueba de la alta temperatura que llegó a alcanzar el casco de la nave antes de irse a pique a mediodía hora Namibia.
Merluza «hubbsi»
El congelador MF Díaz que ayer se fue a pique se dedicaba a la captura de la merluza hubbsi, una especie muy apreciada en los mercados europeos y que puede llegar a alcanzar un elevado valor comercial en sus distintas variedades.
M.A. Rodríguez -J. Santos - Manoli Sío - Ma. Hermida - C. Punzón - L. Saavedra
10/11/06
LA VOZ DE GALICIA










