Más de cuarenta participantes asistieron ayer al curso sobre Aves Playeras Migratorias que comenzó en el Centro Nacional Patagónico (CENPAT) y cuyo dictado está a cargo de los doctores Luis Bala y María de los Ángeles Hernández y la Licenciada Luciana Musmeci, del Laboratorio de Humedales de ese centro investigativo.
La capacitación fue organizada en forma conjunta por el CENPAT y la FPN, y tiene como objetivo primordial dar a conocer la importancia de la Península Valdés para la conservación de aves playeras migratorias.
El encuentro contó con el financiamiento del Proyecto Humedales para el futuro (RAMSAR), la Universidad de Islas Baleares y el ministerio de Educación de la provincia del Chubut. Asimismo la capacitación cuenta con la colaboración de la Administradora de Península Valdés y Áreas Protegidas de la provincia del Chubut.
Sobre la misma temática, la película Vuelos Asombrosos, realizada por Medios Audiovisuales del CENPAT, relata la experiencia con estas aves, la importancia del sitio de “parada” de las mismas (en palabras de Luis Bala es como “si pararan a cargar combustible”) en el largo camino que luego deben emprender.
Los humedales son los ambientes en los cuales el agua juega un papel fundamental en la conservación de estas especies.
Particularmente, ciertas costas, como las de la Península Valdés, son sitios de relevancia para las aves playeras migratorias pues les ofrecen el alimento necesario, en cantidad y calidad, que requieren para poder realizar sus extensos vuelos.
Entre las aves playeras migratorias se incluyen los chorlos y playeros, entre otras muchas especies, que suelen verse alimentándose o volando en la playa.
Se trata de animales pequeños o medianos, muchas con el pico largo y fino y que en general, tienen las patas largas.
Hay aves playeras neárticas (que se reproducen en el Hemisferio Norte) y neotropicales (endémicas en América del Sur). Las primeras son las grandes migradoras, dado que desde sus sitios de reproducción se desplazan hasta las costas de la Patagonia Sur y Tierra del Fuego, donde pasan el verano austral.
Según datos que proporciona el CENPAT se sabe que estas especies recorren anualmente entre 25 y 30 mil kilómetros.
13/06/08
DIARIO DE MADRYN










