Los mares, cada vez más ácidos

FotoExpertos sostienen que el dióxido de carbono aumentó la acidez del agua en los océanos.

El dióxido de carbono no sólo produce el efecto invernadero y contribuye al calentamiento terrestre, sino que también aumenta la acidez de los océanos, alertó ayer la Unión de Protección Medioambiental.

El informe del ambientalista Dan Laffoley, que fue presentado en la cumbre sobre Cambio Climático que delibera en la ciudad danesa de Copenhague, advirtió que si el contenido en dióxido de carbono continúa creciendo, el grado de acidez de las aguas de los océanos podría dispararse hasta un 120%.

Laffoley sostuvo que "la mejor forma de definir el aumento de la acidez en los océanos, es como un mal gemelo del cambio climático".

Desde comienzos de la industrialización, hace 250 años, la acidez de las aguas marítimas se incrementó en un 30%. Pero el informe ambiental indicó que en la actualidad los océanos absorben al año un 25% del dióxido de carbono generado por el ser humano.

Así, los ambientalistas consideraron que de continuar la emisión de gases tóxicos, entre otros efectos, hasta el 2100 podría haberse extinguido un 70% de los corales de agua fría, debido al efecto de descomposición que tiene el agua ácida.

Plantas aliadas

Mientras tanto, un equipo de investigadores japoneses anunció haber hallado el modo de que las plantas absorban más dióxido de carbono, un hallazgo que podría contribuir a luchar contra el calentamiento climático y aumentar la producción de alimentos.

Los científicos de la universidad de Kioto se dieron cuenta de que después de poner a remojo granos germinados durante 48 horas en una solución proteínica, aumentaba el número de poros que inhalan CO2 y restituyen oxígeno, explicó Ikuko Hara-Nishimura, la responsable del grupo.

"Un número más importante significa más orificios para absorber el dióxido de carbono", señaló.

El hallazgo también mostró que se incrementaba la producción de almidón durante la fotosíntesis, un proceso por el que las plantas verdes utilizan CO2 y agua para producir azúcar y otros componentes orgánicos.

"Esto podría desembocar en una mayor producción de alimentos y materiales para biocarburantes", afirmó Hara-Nishimura, profesor de biología. Para estas experiencias, el equipo usó pequeños brotes de Arabidopsis thaliana.

Los investigadores demostraron que el número de poros podía multiplicarse hasta por cuatro en función del grado de concentración de una proteína llamada Stomagen, fácil de producir químicamente pero de costo elevado.

11/12/09
EL DÍA

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