El regreso de un pequeño gigante

Foto El aviso “Suboficial Castillo” finalizó su misión en la Antártida.

Hoy, sábado 22 a las 10.30 hs está previsto su arribo a la Base Naval Mar del Plata. Concluyó con la Patrulla Antártica Naval Combinada y con su apoyo a la Campaña Antártica de Verano, tareas iniciadas en el mes de noviembre pasado. Zarpó el lunes del muelle militar Augusto Laserre de la ciudad de Ushuaia.

El aviso ARA “Suboficial Castillo” zarpó el lunes rumbo a su apostadero habitual en Mar del Plata, poniendo fin a su participación en la Patrulla Antártica Naval Combinada (PANC) y a la Campaña Antártica de Verano 2007-2008.

En esta oportunidad, el buque cumplió su misión en la PANC desde el 28 de Noviembre del año pasado, momento en que se conmemoró el 10° aniversario de la realización de estas patrullas combinadas con la Armada de Chile en mares antárticos.

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La PANC la realizan conjuntamente las Armadas de Argentina y Chile desde el año 1998 y consiste en una actividad orientada a salvaguardar la vida humana en el mar, control y combate de la contaminación y apoyo mutuo para enfrentar emergencias marítimas en las aguas que circundan el continente Antártico. Esta se materializa con el acuerdo entre ambas armadas en mantener durante la temporada estival un buque navegando en aguas antárticas.

Durante la primera fase, el aviso “Castillo” debió acudir en los últimos días de noviembre en apoyo de un avión Orión P3 que sobrevoló la zona del hundimiento del crucero “Explorer”, en cercanías de la isla “25 de Mayo” para hacer una evaluación del impacto que produjo ese siniestro y dio apoyo al crucero “Fram” que tuvo una avería mecánica.

Tras cumplir con la primera fase de la PANC, al ser reemplazado por el buque chileno ATF “Lautaro”, el aviso argentino se sumó a la campaña antártica para prestar apoyo al recambio de dotaciones, misión que alternó entre las sucesivas fases de la PANC.

Pese a las condiciones meteorológicas y glaciológicas, con difíciles jornadas de navegación por la gran concentración de hielos en los mares antárticos y manteniendo precauciones en cuanto a la seguridad del personal y el material, el aviso al mando del Capitán de Corbeta Carlos Gabriel Funes logró arribar a todas las bases.

Este buque de pequeño porte, es un remolcador de alta mar del Tipo ATF y pertenece a la Clase “Irigoyen”. Es una de las seis unidades del Comando de la División de Patrullado Marítimo que tiene su apostadero natural en nuestra Base Naval.

“Confianza mutua e intercambio profesional, objetivos cumplidos por la patrulla antártica”

Así evaluaron las autoridades navales de las Armadas de Argentina y Chile a las tareas realizadas durante la Patrulla Antártica Naval Combinada.

PUNTA ARENAS (CHILE) – “Esta patrulla se ubica en un sitio destacado y constituye un aporte genuino a la cooperación internacional entre estados y organismos científicos sustentada por el espíritu del Tratado Antártico”, dijo el comandante del Área Naval Austral, contralmirante Daniel Alberto Enrique Martín, durante su alocución en la ceremonia de cierre de la undécima Patrulla Antártica Naval Combinada (PANC).

El acto se llevó a cabo el miércoles , en la localidad chilena de Punta Arenas fue presidida por el comandante de Operaciones Navales de la Armada Argentina, contralmirante Luis Oscar Manino, y el jefe del Estado Mayor General de la Armada de Chile, vicealmirante Sergio Robinson Prieto.

El contralmirante Martín también destacó que los objetivos que se persiguieron –incrementar y fortalecer las medidas de confianza mutua, el intercambio profesional y la acción combinada– se cumplieron fehacientemente.

Afirmó que con la PANC crece “la capacidad de salvaguarda de la vida humana en el mar y los hielos; y se asegura la preservación del ecosistema”.

“La configuración geográfica y meteorológica le confieren al continente blanco un estatus prominentemente marítimo, siendo el transporte de personas, suministros y equipos y en los últimos años la actividad turística, el motor de una actividad que ha demandado un incremento incesante en el tráfico de embarcaciones de variadas características”, explicó.

“Así, nuestros buques se configuran en abrigo de navegantes, en un fondeadero seguro para marinos de lejanos puertos que se sienten acompañados con la confianza que, en las proximidades, existen probados hombres de mar que velan por ellos, sin ahorrar esfuerzos, pero sí optimizando los recursos e incorporando la experiencia de estos diez años que nos permiten cumplir más acabadamente con nuestro cometido, en las elevadas y frías latitudes australes”, puntualizó.

Por último resaltó que “los logros en esta materia son una muestra de la madurez que han alcanzado las relaciones de dos naciones en las que los históricos abrazos y el llamado a la reflexión, doblegaron posibles desencuentros entre pueblos de origen, religiones, idioma y costumbres comunes”.

Por: Oscar Filippi
Vía: ANAT y Gaceta Marinera

22/03/08
NUESTROMAR

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