Si bien se removerá hacia un puerto de Entre Ríos para liberar el puerto de Campana.
La justicia federal de Comodoro Rivadavia ratificó la interdicción del buque "Presidente Illia", que se encuentra en el puerto de Campana, si bien se ha emitido una resolución que en los próximos días permitirá la remoción del barco, mediante un sistema de remolques, hacia un puerto de la provincia de Entre Ríos. De este modo se liberará el puerto de asiento de esta embarcación, cuyos tripulantes han sido procesados por el delito que configuró el derrame de petróleo ocurrido frente a las costas de Caleta Córdova, el 26 de diciembre del año pasado.
Las manifestaciones de reclamo del sindicato de trabajadores petroleros de Campana se vinculan con el hecho de que la embarcación que es objeto de investigación judicial ocupa prácticamente todo el lugar disponible en el muelle, lo que ha afectado severamente el resto de las operaciones.
De allí que hay suspensión de actividades y preocupación por las fuentes laborales en esa terminal marítima, ya que el puerto recibe embarcaciones con petróleo y al mismo tiempo despacha otras con combustible refinado.
Se remueve, pero sigue interdicto
Fuentes de la justicia federal dijeron ayer que estaban al tanto de la situación de reclamo, pero el proceso en marcha tiene sus tiempos y no se pueden soslayar las diferentes etapas. Más allá de esto se aclaró que ya se ha emitido una resolución para autorizar el traslado del buque hacia otro puerto, de manera de liberar Campana y resolver el problema planteado allí.
Se recordó asimismo que el buque recibió la orden de interdicción cuando aún estaba navegando y debió ingresar a su puerto de asiento, por lo que se aclaró que no hubo una intención de bloquear ese puerto.
Por otro lado, el buque no puede encender sus máquinas, ya que es elemento de prueba en un proceso judicial en plena investigación, de allí la medida de interdicción que impide modificar cualquier aspecto de la embarcación, que en la marcha del proceso servirá como elemento probatorio para las acusaciones y el propio ejercicio de defensa de los imputados.
Asimismo se informó que el buque ya no tiene el petróleo a bordo, pero por la falla producida la puesta en marcha de sus máquinas podría provocar nuevos derrames del hidrocarburo remanente, de allí que deberá ser trasladado mediante remolcadores.
Al protagonizar el grave incidente, el buque perdió además el certificado de navegación expedido por autoridades ambientales, que es un instrumento que se otorga a las embarcaciones libres de contaminación, estatutos que ya no reviste la nave en cuestión.
"El buque va a ser removido por una decisión ya adoptada, no por estas presiones que está ejerciendo el sindicato –se aclaró-, pero además se tomarán todos los recaudos para que no haya ninguna modificación sobre los elementos que servirán de prueba para el proceso que sigue su curso. La interdicción -se enfatizó- no se levanta".
En etapa de apelación
Por otro lado pudo saberse que la Cámara Federal no se ha expedido todavía sobre las apelaciones presentadas por las respectivas defensas de los seis imputados en el caso. Como se informó oportunamente están procesados el capitán, oficiales y bomberos del buque y un superintendente vinculado a la empresa armadora, en los primeros casos como presuntos autores del delito de contaminación de agua contemplado por la ley de Residuos Peligrosos, mientras que el funcionario de la empresa armadora está acusado por encubrimiento.
Una vez que se resuelva la situación procesal de los seis imputados, se sabrá si el proceso llega finalmente a juicio oral y público y cuáles son las acusaciones que quedan en firme tras la revisión del caso por el tribunal de alzada.
10/05/08
CRÓNICA - COMODORO RIVADAVIA