• El constitucionalista entiende que hay mayor conciencia ciudadana sobre el cuidado del medio ambiente desde las protestas en Gualeguaychú.
• La incorporación de los nuevos derechos a la Carta Magna.
Santa Fe, Argentina, 29 octubre 2006.- "El gran problema es que cuando sólo observamos los aspectos económicos del ambiente, el desarrollo tiene patas cortas y el gran ejemplo es lo ocurrido en Mar del Plata con la merluza hubbsi". La frase pertenece al doctor Daniel Alberto Sabsay, experto en derecho ambiental y en derecho constitucional, quien dictó una conferencia abierta en la facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales de la UNL sobre el derecho ambiental y la posición argentina frente al conflicto con las pasteras.
Desconociendo el debate que se produce en Santa Fe sobre la explotación del sábalo en nuestros ríos, durante el diálogo con El Litoral, Sabsay puso como ejemplo de los efectos de la depredación en el país, a lo ocurrido con la pesca marplatense. A su lado, José María Benvenutti, vicedecano de la facultad, lo puso al tanto del debate y juntos recordaron las dificultades con el surubí que le plantearon colegas en Corrientes, meses atrás, cuando asistieron a un encuentro de Derecho Constitucional.
Hace 21 años, Sabsay creó la Fundación Ambiente y Recursos Naturales de la cual hoy es director ejecutivo. En ese entonces el debate ambiental en la Argentina estaba en pañales. La reforma constitucional del 94, incluyó al medio ambiente y al desarrollo sustentable entre los nuevos derechos incluidos en la Carta Magna. No obstante, admite que en la opinión pública "desde el tema Gualeguaychú ha empezado a nacer una conciencia ambiental". Menciona el fallo de la Corte Suprema sobre el Riachuelo, la explotación del oro de Esquel como "acontecimientos que llevan a que empiece a existir una conciencia ambiental creciente".
El profesional destaca que la Constitución, en su artículo 41, marca el desarrollo sustentable. "Es un modelo en el cual toda actividad productiva susceptible de dañar al ambiente debe ser planificada, organizada en base a las premisas de lo económico, lo ambiental y lo social. Son los aspectos económicos, ambientales y sociales del desarrollo que hacen que el desarrollo sea duradero, sustentable, que pueda satisfacer necesidades de generaciones presentes y futuras".
Destaca que la ley 25.675 fija las bases ambientales y establece la necesidad de que todo emprendimiento o actividad que pueda dañar al ambiente sea objeto de una evaluación de impacto ambiental donde a su vez se deba consultar a la población a través de una audiencia pública u otro método. La legislación lo prevé y esto conforma lo que la Corte Suprema en el fallo sobre Riachuelo denomina como un orden público ambiental en el país".
Daño irreversible
Sabsay no duda que las actividades que estén dañando el ambiente deben "modificar las condiciones de fabricación o de explotación de manera de adecuarla a la normativa. Se debe llegar en algunos casos a la necesidad extrema de tener que cerrar una producción. El gran problema es que cuando sólo se observan los aspectos económicos del ambiente, el desarrollo tiene patas cortas en el tiempo. Siempre hablo del fenómeno de la pesca en los años '90. Se produjo un auge enorme, en particular en toda la zona de Mar del Plata, y esa forma depredadora que tantos denunciamos terminó en que se han perdido especies muy importantes como la merluza hubbsi, con lo cual se destruyó la explotación, se produjo uno de los desempleos más altos del país y se terminó el recurso. Es un ejemplo bien claro de que quienes hablamos de la necesidad de conjugar protección ambiental y social con el desarrollo económico no estamos en contra del desarrollo, sino que queremos un desarrollo para durar, no de patas cortas".
Enseguida recomienda a la región que debate el tema de la pesca que "analicen lo que ocurrió en Mar del Plata. Desapareció la merluza, desapareció el trabajo. Traten de no repetir la experiencia y tengan en cuenta que generalmente el daño ambiental es irreversible".
La controversia con Uruguay
Sabsay integra el consejo asesor constituido en la Cancillería para buscar superar las diferencias con Uruguay sobre el tema de las pasteras y admite que hace un mes que no se reúne. "Está inmovilizado", dice. Pero, además, sostiene no saber el porqué. "Creo que no hay ninguna decisión. Por un lado, se produjo el retiro de los cuatro representantes de la asamblea de Gualeguaychú lo cual ya de por sí deja muy huérfana a la comisión. Asimismo, está la decisión de Ence de no presentarse y prefiero no seguir porque me llegan versiones de las cuales no me quiero hacer cargo. De hecho, de un trabajo importante que se hacía en que nos reuníamos todas las semanas, nos comunicábamos, hace un mes que no pasa nada".
Sigue con preocupación el tema y si bien la decisión de Ence de trasladar la planta modifica en parte la situación remarca que "la producción de Botnia es enorme. Se debe buscar un grupo de expertos imparciales, equidistantes y objetivos, que no es el caso del Banco Mundial que es parte interesada". Lo explica diciendo que es el principal financiador de las pasteras y está en el origen de toda la política que desde hace 15 años tiene Uruguay, primero de producción forestal para luego hacer pasta de celulosa.
Remarca que hay que dar participación a las comunidades y una interdisciplinariedad suficientemente amplia como para que los efectos del estudio abarquen todas las cuestiones involucradas y esto hoy todavía no existe. Una vez que lo tengamos, se podrá evaluar si existe o no riesgo. Sí estoy convencido de que hubo una violación por parte del Uruguay del Estatuto del Río que comparte con la Argentina".
Sabsay sostuvo que "no es bueno que se hagan cortes de ruta cuando se ha elegido la vía pacífica a través de la Justicia" aunque no dejó de reconocer la importancia que tuvo la medida para instalar el tema en la opinión pública.
Recordó que "la Argentina está pendiente de la resolución de la Corte Internacional de Justicia de La Haya, tal como lo estipula el Tratado con Uruguay, lo que es un punto esencial".
Fuente: Diario El Litoral, Santa Fe, Argentina
31/10/06
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