Padres de marineros marcharon ayer en Rawson

Carlos Vega, padre de uno de los marineros desaparecido en el buque “Don Rosario G”, expresó ayer el dolor e incertidumbre de familiares de las víctimas y se hizo eco de los reclamos de mayor seguridad en la navegación, planteo que formuló también en su rol de marinero desde hace 35 años.

Desde la movilización efectuada ayer en Rawson por parte de familiares y tripulantes, que se han solidarizado y no están saliendo a navegar desde el siniestro, manifestó además la necesidad de que la Armada acuda finalmente con equipo necesario para reflotar el barco hundido y sus víctimas, además de que se cumpla la orden de la justicia federal para someter a revisión a toda la flota amarilla.

Al momento del diálogo aún no se conocía la novedad que la Armada había transmitido al gobernador, respecto de que el viernes arribará a la zona un buque con equipamiento suficiente para que los buzos desciendan los 70 metros en la que se encuentra la nave siniestrada.

De todos modos, Vega manifestó la incertidumbre de los familiares porque ya habían existido anuncios de la propia fuerza respecto del envío de equipos pero esto no se concretó en los 9 días anteriores. “Lo que pasa es que la Armada hace 15 años que no tiene mantenimiento y por eso está todo roto. Todo esto es consecuencia de la corrupción. Por qué no hay controles? –preguntó-, qué pasa con la navegabilidad, qué es lo que controla Prefectura? Cómo se explican seis naufragios (sólo desde el puerto de Rawson) y 30 muertos en 4 años”, expresó.

Al explicar algunas de sus afirmaciones, desde el dolor de padre pero también desde su experiencia como navegante, Vega detalló que hay casos de buques que salen a navegar con cajones vacíos cargados sobre la “timonera”, lo que sería un impedimento para que se activen las balsas salvavidas en caso de naufragio.

También cuestionó los certificados de estabilidad que se expide sobre embarcaciones nuevas y viejas, por lo cual los familiares han realizado recientemente una denuncia en la justicia federal que derivó en la orden de un juez para que se controle las condiciones de toda la flota: “Esto fue el jueves y todavía no se ha cumplido, ningún propietario de barco ha pedido turno para hacer este control”, cuestionó el padre.

En otra de sus expresiones planteó que debe evaluarse lo que pasa con los permisos de pesca, “que antes eran expedidos por la secretaría de Pesca y ahora los da la Legislatura. También está pasando que hay barcos que se reemplazan que antes eran de 300 cajones y ahora son de 1.000, lo que significa mayor capacidad de pesca, pero no hay controles sobre esto. Tampoco sabemos si esos cajones son de 30, 40 ó 45 kilos, lo que cambia el peso final que llevan los barcos. Acá parece que hay una fábrica de permisos, porque en los barcos artesanales hay mucha gente que está viniendo de otras actividades empresarias y toman a la actividad como una inversión pero no son de origen pesquero”.

En otra de sus reflexiones, el hombre planteó que los familiares de las víctimas “no queremos más barcos hundidos, no queremos que otras familias sigan sufriendo esto, por eso necesitamos que se reflote el barco y se determine qué es lo que ha pasado, que no pase como otros barcos que dieron vuelta campana y después los hundieron y nunca sabremos qué pasó”.

Incertidumbre de marineros
Hombres y mujeres de la actividad pesquera local expresaron ayer sus temores por la falta de cumplimiento en las normas de seguridad en muchos buques, al plantear situaciones comunes que los trabajadores del sector no pueden cuestionar “porque te bajan del barco y no trabajás más”.

En ese orden, detallaron las falencias que van desde el atado de balsas hasta falta de silbatos y balizas, o la descarga de matafuegos, además del cambio en el diseño de lanchas de flota amarilla que hoy tienen menor calado para poder operar más horas al día. En definitiva, dejaron entrever que la búsqueda de mayor productividad o rentabilidad por parte de determinados propietarios ha terminado afectando las normas de seguridad, en una situación en la que además está en duda las condiciones en las que las embarcaciones nuevas son lanzadas al mar.

El viernes comenzaría el rescate de los pescadores desaparecidos
El gobernador Mario Das Neves les comunicó ayer a los familiares de los tripulantes del barco pesquero "Don Rosario G" que se hundiera el domingo 22 en cercanías de Puerto Rawson, luego de hablar telefónicamente con el jefe del Estado Mayor de la Armada Argentina, Almirante Jorge Godoy, que "el Aviso Yrigoyen el viernes va a estar en la zona de operaciones con buzos para bajar", con el objeto de rescatar los cuerpos de los tripulantes atrapados en la embarcación siniestrada.
"El viernes 3 a la tarde va a estar, me acaba de comunicar eso (Godoy) y en lo demás vamos a seguir trabajando", les dijo el mandatario lo que fue recibido con aplausos por parte de los familiares de las víctimas, frente a la Casa de Gobierno.

Das Neves les dijo además que la presencia del Aviso responde "a las gestiones que el lunes hicimos durante todo el día para apurar un poco lo que habíamos hablado respecto a la llegada de la embarcación, con buzos, teniendo en cuenta la posibilidad de que estén en la embarcación los cuerpos de los muchachos, así que los vamos a seguir informando", les anticipó.

01/11/06
CRONICA

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