Siempre Don Pablo: argumentan los peritos de parte

Errores de cálculo en la construcción del buque pesquero.

(Mar del Plata) Los peritos de parte que investigaron los motivos del hundimiento del buque pesquero “Siempre Don Pablo”, alegaron fallas en la determinación del desplazamiento al momento de la prueba de estabilidad, así se desprende del informe pericial que realizó el Ingeniero Marcelo Fuster, de parte de la viuda del capitán del “Siempre Don Pablo”, José Esmaín, y que trabajó con el aval de la Asociación de Capitanes y el SICONARA, a cuyas conclusiones tuvo acceso P&P.

 

Estas pruebas forman parte fundamental del Expediente 918/ F 67 /2004 -Denuncia penal “Buque Siempre Don Pablo” – Averiguación su vuelta campana-, que se tramita en el Juzgado Federal de Primera Instancia de Rawson. El “Siempre Don Pablo” era un buque fresquero de 18 metros de eslora, propiedad de la empresa pesquera Artepesca SA.

Si bien las pericias ordenadas por el propio Juzgado aún no se conocen, desde la misma parte de la causa señalaron que habrían arribado al mismo resultado para analizar los motivos por los cuales el buque de la flota amarilla de Rawson se hundió a finales de noviembre del 2004 mientras se encontraba a 8 millas al sur del puerto capitalino, en inmediaciones de Isla Escondida. La tripulación estaba compuesta por 7 hombres, 4 de los cuales sobrevivieron. El cuerpo de otro fue recuperado mientras 2 están desaparecidos.

Con las pruebas en la mano, el Secretario Gremial a nivel nacional de la Asociación de Capitanes, Jorge Frías, le solicitó al Juez Federal que entiende en la causa que disponga los mecanismos necesarios para que sean revisados el resto de los buques construidos por el astillero marplatense a fin de evitar otras pérdidas humanas.

El dato más importante de los resultados obtenidos en la pericia de parte figura el de la prueba de estabilidad, la cual origina un valor de desplazamiento vacío y la posición vertical del centro de gravedad. “A consecuencia del error en los cálculos resultó el desplazamiento del buque vacío subvalorado en 11 toneladas y como consecuencia de ello la posición vertical del centro de gravedad también resultó subvalorada en 12 cm. A partir de este punto los cálculos de las condiciones de carga, y por lo tanto sus resultados, cambian”, explicó Marcelo Fuster, el perito de parte. “A todo esto se realizaron los cálculos para los valores correctos y se incluyo la condición en la que estaba el Siempre Don Pablo, una condición no analizada por el proyectista, que debía incluirse”, subrayó.

Durante todo el proceso de relevamiento de pruebas los peritos no evidenciaron en la inspección ocular y técnica general del buque que haya existido una causa directa atribuible a las acciones tomadas a modo tal que por ella el buque haya perdido su condición de integridad. Es decir, para los especialistas queda a salvo la responsabilidad del Capitán de la embarcación.

“Vimos que los planos coinciden y no se detectaron modificaciones al proyecto original”, destacó Fuster, disipando las versiones que corrieron en un primer momento y que indicaban que el buque llevaba piedras como lastre para mantener su equilibrio. “Tampoco el siniestro se debió a falta de integridad y/o estanqueidad de la obra al momento del acaecimiento”, especificó el perito.

Según consta en el informe final, a pequeños ángulos el “Siempre Don Pablo” tenía estabilidad, aunque en ángulos no muy superiores perdía “brazo adrizante”, una manera de medir la capacidad de recuperar el equilibrio. Por lo tanto perdía energía de recuperación y cualquier acontecimiento interno o externo que lo inclinara un ángulo relativamente bajo le producía la zozobra por no poder volver a su posición de equilibrio.

“Se concluyó que en varias de las condiciones estudiadas el buque no cumplía con la Ordenanza Marítima 2/92 –reveló Fuster– y presentaba curvas de estabilidad con valores por debajo de los límites aceptados por la Ordenanza”.

En el astillero guardan silencio

Domingo Contessi, presidente del directorio del Astillero Contessi, hijo de Federico, el fundador de la empresa, evitó pronunciarse sobre las conclusiones a las que habían llegado los estudios periciales del perito de parte de la viuda del Capitán fallecido en el naufragio del “Siempre Don Pablo”.

El empresario puso en duda que el trabajo del perito de parte integrara el expediente que se tramita en el Tribunal Federal de Rawson y pidió más tiempo para presentar las conclusiones a las que había llegado el perito del ingeniero Coronel, el responsable de la construcción del buque siniestrado.

09/10/06
PESCA & PUERTOS

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