Cumple medio siglo la Academia de Geografía

Los problemas relacionados con el cambio climático y la suba del nivel del mar no deben ser descuidados. Alertan sobre el crecimiento urbano y piden que la materia Geografía en los colegios secundarios vuelva a tener independencia.

Los integrantes del grupo rodean una gran mesa cuadrada, mientras descubren enormes mapas a los que miran en detalle. Los expertos son miembros de la Academia Nacional de Geografía, una entidad que trabaja, entre otras importante cuestiones, en ayudar a delinear los límites del extenso territorio argentino.

La Academia, fundada en 1956, el próximo 5 de octubre cumplirá cincuenta años. Sus oficinas ocupan el séptimo piso del Instituto Geográfico Militar, en la avenida Cabildo al 300.

Efi Ossoinak de Sarrailh es actualmente la presidenta de la Academia. Cuenta a La Prensa que forma parte de la entidad desde el año 1962. Dice que se enorgullece de ser la primera mujer de nacionalidad argentina en ocupar un sillón entre los académicos, ya que su profesora, pero de nacionalidad italiana, también lo había ocupado.

“Hay muchas academias que no tienen mujeres, esto muestra la pluralidad. Este es uno de los tantos lugares que ha podido ocupar la mujer”. Ossoinak menciona que una de las actividades que más desarrolla la entidad es la de colaborar con el Ministerio de Relaciones Exteriores en el trazado de fronteras.

La Academia participó en la delimitación de fronteras en el conflicto por Laguna del Desierto. Y también en el marcado de los límites que corresponden a los hielos patagónicos. “Todavía faltan colocar varios hitos, por falta de recursos”, expresa la profesional.

La Presidenta muestra los amplios ventanales que alguna vez tuvieron vista al Río de la Plata, y que actualmente presentan un horizonte colmado de edificios.

En una de las salas se atesoran unos 20 mil ejemplares que forman parte de la biblioteca. Ossoinak dice que cuentan con un moderno sistema de consulta, a partir de un moderno programa informático traído de los Estados Unidos.

La Académica recuerda que la ciencia que estudia cambió muchísimo a partir del crecimiento tecnológico. “Hoy contamos con fotos aéreas, de satélites, la informática, es fantástico”.

Gran superficie

De todas formas, a pesar de los adelantos técnicos, delinear la geografía argentina no es un trabajo fácil. “Hay que tener en cuenta que éste es el octavo país del mundo en tamaño y falta mucho por hacer. Es exigente e imperioso que se sepa más geografía”, expresa.

El ingeniero geógrafo Horacio Ávila agrega que la geografía argentina se caracteriza por la riqueza, la extensión, la conexión de nuestro pueblo con el territorio, con el espacio, el ambiente. “Estamos con nuestra tierra muy fuertemente conectados para producir”.

“Todo eso hace -continúa- que la geografía preocupe al hombre que tiene que vivir y pensar en la proyección de vida de sus hijos, y a nosotros, la Academia Nacional de Geografía, que estamos tratando de resolver de la mejor manera posible los problemas que nuestro país enfrenta”.

Jorge Fraga, experto geógrafo y miembro de la comisión directiva de la entidad, da algunas características de nuestro territorio, que lo hacen muy particular. “Desde el Cabo San Roque hasta el Cabo de Hornos, la única entrada a la tierra importante es el Río de la Plata. El río concentra una de las cinco praderas fértiles naturales del mundo”.

“Más hacia el sur -prosigue- se encuentra con otra mesopotamia como el Río Negro y el Colorado, que luego se transforma en un gran desierto que es la Patagonia. Es un país que geográficamente no es homogéneo. Y esto trae muchos problemas”. Entre los inconvenientes el geógrafo da cuenta de los conflictos limítrofes con Chile.

Crecimiento urbano

Como buena científica y geógrafa, Ossoinak es muy observadora de todo lo que ocurre a su alrededor. Cuenta que una de las situaciones que más le llamaron la atención en el último tiempo es el enorme crecimiento del paisaje urbano.

“La población argentina está cada vez más urbanizada, aunque hay que aclarar que este es un fenómeno mundial, las ciudades explotan. La gente quiere vivir cómoda, tener sus lugares de espectáculos. Además el campo está cada vez más mecanizado”.

La directora recuerda que cuando llegaba el fin de semana, “antes mucha gente se iba de la Capital a pasar el día afuera. Ahora la gente se queda y además vienen muchos visitantes de otras ciudades. Entonces nos encontramos los fines de semana con una Buenos Aires repleta de gente”.

“Este -prosigue- es un fenómeno humano muy extraño. A la gente no le gusta vivir en ciudades como Buenos Aires, pero no hay un lugar donde estacionar y los cines están llenos”.

La profesional señala que nuestro país cuenta con una excelente producción de mapas, a cargo del Instituto Geográfico Militar, que es la de mejor calidad en toda Sudamérica. Los cartógrafos aprendieron este arte de los grandes maestros catalanes.

“La geografía aporta al hombre el saber donde está y por qué está aquí. Es la relación tiempo y espacio, la geografía es la dueña del espacio”, sintetiza la presidenta a la hora de definir a esta ciencia. “El conocimiento geográfico es fundamental para el aprovechamiento de los recursos naturales”, agrega Ávila.

Las costas

La Geografía hoy, explica Ossoinak, afronta varios desafíos. Uno de ellos es el de ayudar a estudiar y resolver los graves problemas que está provocando el descuido del medioambiente.

“Uno de los temas más acuciantes es el del crecimiento del nivel del mar”, cuenta. “En el polo ártico hay una suba, pero no sabemos si la suba será efímera, o llegó para quedarse”, agrega.

“En nuestro país sería muy importante la protección de las costas por la subida del mar que estamos padeciendo. Para esto necesitamos estudios especiales”, dice en tanto, el doctor Horacio Camacho, vicepresidente segundo de la Academia.

El profesional afirma que en este sentido es importante tratar de prever el futuro. “Conociendo lo que pasa se puede manejar la situación”, cuenta Camacho, quien indica que en nuestro país se han perdido costas y que es necesario trabajar en medidas de precaución.

Fraga define a las playas que dan al Atlántico Argentino como medanosas en la costa de la provincia de Buenos Aires y acantiladas hacia el sur. “Son zonas de difícil acceso”.

El problema de los cambios climáticos y el crecimiento del nivel de los mares son hoy los temas más preocupantes, según la visión del ingeniero Ávila.”Es lo más preocupante para un país como el nuestro, si tenemos en cuenta que el gran espacio litoral que posee”, afirma el investigador, y recuerda que se registran crecimientos de hasta diez centímetros.

Al hablar del tema de las inundaciones, el especialista nombra el fenómeno conocido como "El Niño". “Son cuestiones que afectan al área productiva esencial de nuestro país, la cuenca del Plata”, comenta.

Los monzones

Otra cuestión que hoy discute la comunidad científica y los geógrafos es sobre la presencia de monzones -vientos fuertes que cambian de posición de acuerdo a la estación del año- en Sudamérica. “Los monzones antes estaban sólo en Asia, pero también ahora están en el Caribe, y se habla de monzones en América del Sur”, cuenta la Presidenta.

Ossoinak destaca que este tipo de manifestaciones suelen darse en territorios anchos, como ocurre en los Estados Unidos. Pero hay indicios de que estos peligrosos vientos también se hicieron presentes en esta parte de América.

Como ejemplo, la investigadora recuerda el fuerte temporal que se registró un verano atrás en
territorio uruguayo, con vientos de más de 120 kilómetros por hora. “Veremos si este fenómeno se mantiene en el tiempo”, dice.

“Estamos en la era de la información y el conocimiento. En el campo geográfico el problema es la preocupación de la organización del espacio, la preocupación de los problemas medioambientales, la preocupación del uso sostenible del territorio”, define Ávila.

“Todas estas cosas -continúa- requieren estudios, organización, conocimiento. El conocimiento surge de los trabajos y va a depender de la educación. Por eso en la Academia uno de los aspectos clave es la educación”.

Ávila dice que hoy es fundamental para la geografía, valerse de las modernas herramientas tecnológicas. “Hoy pensar en hacer estudios geográficos sin aplicar la tecnología que el hombre está dando es casi impensable”.

“La tecnología está evolucionando en dirección a solucionar los problemas. Se están poniendo satélites, captadores de información de los problemas que el hombre tiene que estudiar”.

“Por ejemplo los sensores térmicos de los satélites que captan imágenes térmicas de la superficie del agua, y que orientan a estudiar los cambios climáticos”, expresa.

Ávila destaca que hoy nuestro país no tiene muy bien resueltos estos temas y es urgente comenzar a articularlos “para manejar y tener anticipación en los problemas que podamos enfrentar”.

“Nos falta mucho por hacer en un territorio tan extenso y tan poco poblado”, concluye el profesor Antonio Cornejo, vicepresidente primero de la Academia.

“El mayor porcentaje de la población del país está aquí en la región pampeana. En la Patagonia tenemos una densidad de población cercana al cero, así que nuestro problema sigue siendo el mismo del de la generación del ochenta. El problema es poblar”.

16/09/06
LA PRENSA

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