El comercio exterior argentino requiere políticas claras en vías navegables

Las políticas erráticas ponen el comercio exterior en peligro.

Usualmente escribo una o dos veces por año sobre varios problemas concernientes a las políticas – o falta de ellas – de las vías navegables. Una vez más intentare explicar por que políticas erráticas sobre las vías navegables ponen al comercio exterior argentino en peligro.

Las autoridades argentinas, a pesar de la ley de puertos y las industrias a lo largo del río Paraná, focalizan sus políticas en Buenos Aires como si aún estuviéramos en la época post colonial en tiempos de “Unitarios contra Federales”.

El hecho es que la mayoría de las exportaciones argentinas y, adicionalmente, una buena parte de las paraguayas, bolivianas y del sudoeste brasilero se mueven por los puertos y los ríos Paraná y Paraguay (Hidrovía).

El volumen de la producción granaria argentina es del orden de los 80 millones de toneladas y se espera que crezca en los próximos años a 100 millones. ¡Visualizar medio millón de viajes de camión o 500 embarques ADICIONALES anuales es imposible!

Siempre he abogado por el canal Martín García sobre el Mitre ya que por el primero se puede llegar a navegar con buques tipo Capesize, algo imposible por el Mitre. El incremento de exportaciones así como de flujo de transito de los países vecinos (mayormente porotos de soja y mineral de hierro) requieren buques tipo Capesize.

Otro factor es que la navegación en el bajo Paraná requiere mayores controles de trafico ya que hay zonas muy justas donde se producen cada vez más varaduras. Ampliación de los canales, zonas de espera para cruces de buques y mejor señalización son requeridas.

Los impuestos a las exportaciones agrícolas deberían volver en mejoras de infraestructura, lo que llevaría a mayores exportaciones y por ende a más recaudación. En el peor de los casos, ambos canales deberían ser mantenidos y, de ser posibles, ensanchados y profundizados.

Y volvemos al puerto de Buenos Aires. Finalmente se produjo la licitación para el dragado contemplando ampliación y profundización, con cuatro ofertas.

Lamentablemente, algunas ofertas son para preocuparse. Dos consorcios locales han hecho ofertas con dragas de origen respectivamente cubanas y chinas de menos de 2000 metros cúbicos de capacidad.
¡Esto ni siquiera mejora los equipos existentes de Puertos y vías Navegables!

¿Puede esto tomarse seriamente? ¿Es esto lo mejor que se pudo lograr después de años de arrastrar el tema? ¿Pueden las autoridades garantizar que estos contratistas pueden cumplir y entregar los trabajos requeridos? ¿Se están considerando los intereses del puerto de Buenos Aires o es esto “política como siempre”?

No he podido encontrar antecedentes ni de los cubanos ni de los chinos para garantizar estos trabajos. No comentaré las propuestas de los holandeses o de los belgas ya que son operadores con capacidad de cumplir más allá de dudas.

La Argentina necesita mejor infraestructura para permitir la exportación de lo que produce. La mayor parte de las inversiones ha venido del lado del sector privado que ha creado la concentración más grande del mundo de molinos de oleaginosas en tiempo record.

Las autoridades deberían apoyar y complementar estos esfuerzos con inversiones en la infraestructura adicional necesaria. Rutas de acceso, ferrovial a los puertos, mejoras en el gerenciamiento u operación de las vías navegables es responsabilidad de ellas (así como la performance de las empresas que contratan para estos trabajos). Esperemos que sepan elegir bien.

Por Jan Kok.

26/07/06
NUESTROMAR

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